IU de Vícar no sale de su asombro al conocer cuál será el destino de los fondos del plan E asignados a Vícar y que, en el caso de nuestro municipio, ascienden a los 2.400.000 euros: 600.000 se emplearán en la construcción de un “monumento al agricultor”, mientras que otros 400.000 irán para la “Puerta del Poniente”. En definitiva, casi la mitad de los fondos se destinará a dos proyectos faraónicos y que, en estos tiempos de crisis, son innecesarios y frívolos.
Este Fondo de Inversión tiene como principales objetivos crear puestos de trabajo a corto y largo plazo y promover la modernización de las infraestructuras locales atendiendo a criterios medioambientales y de sostenibilidad. Estas, y no otra, son la razón última de tales ayudas. Sin embargo, Antonio Bonilla y los suyos parecen no haberse enterado de la misa la mitad. Y no sólo con respecto a este plan: Tampoco deben de ser muy conscientes de la grave situación de los más de 2000 parados de nuestro municipio, ni de la terrible situación que atraviesan los agricultores almerienses cuando en una ocasión para invertir en empleo y desarrollo, prefieren dilapidar el dinero público en rotondas y monumentos. No se puede explicar de otra manera la insensatez y el despropósito de las decisiones, cada vez más megalómanas, que el “bueno de don Antonio” está adoptando en esta última legislatura y que, como colofón, le llevan ahora a derrochar 1 millón de euros, con todos sus ceros, en dos obras faraónicas que no van a traer ningún beneficio a nuestro municipio.
Desde IU de Vícar consideramos prioritario y urgente destinar todo el esfuerzo público a inversiones que generen puestos de trabajo y mejoren la calidad de los servicios municipales. En este sentido, nuestra formación ha propuesto invertir estos fondos en la creación de infraestructuras tecnológicas relacionadas con los productos de cuarta y quinta gama del sector agrícola; la rehabilitación del paraje histórico de Cuerno-Toro, poniendo en valor el sector turístico y medioambiental; la inversión en proyectos de eficiencia energética de los edificios municipales; y la mejora de las instalaciones de los centros educativos de Vícar.
Estos proyectos, y no las obras faraónicas que pretende realizar el señor Bonilla, beneficiarían a la economía local y, sobre todo, a la agricultura, ayudando a este sector tan importante para nuestro municipio de forma efectiva y real. Por el contrario, gastarse 100 millones de las antiguas pesetas en un monumento a la agricultura es, simplemente, reírse de los agricultores en su cara. Por tanto, desde IU de Vícar exigimos a Antonio Bonilla y su equipo de gobierno que reconsideren sus proyectos (que ni siquiera han sido llevados a pleno) y apliquen el sentido común invirtiendo en proyectos realistas y que beneficien de verdad a nuestros vecinos.










